En su plaza central, a unos metros de la Parroquia de Santiago Apóstol, cuenta con un kiosco hecho de madera y decorado con figuras geométricas en varios colores. Asimismo, esta ciudad es famosa por sus esferas navideñas y su pan de queso (¡delicioso!). En la pared trasera de la basílica de la Inmaculada Concepción hay un mural de estilo bizantino de más de cinco metros que vale la pena ver. Por otro lado está su linda laguna, alrededor de la cual hay restaurantes de comida típica económicos y muy sabrosos. También hay palapas para llevar comida preparada y organizar un día de campo. A diez minutos de la ciudad se encuentran las cascadas de Quetzalapan, una antigua presa ahora convertida en parque ecoturístico. A sólo unos minutos podemos encontrar  el Balneario de aguas Termales a demás de que en Chignahuapan podras encontar muchas cosas que aran de  tu visita un recuerdo inolvidable.

Laguna de Chignahuapan